Tras la reanudación de las actividades de nuestro proyecto Horizonte Joven, hemos entrado de lleno en la fase quizás más concreta e interesante para nuestros jóvenes: el paso de la teoría a la práctica a través de las prácticas formativas.
Sheila ha conseguido contactar e identificar magistralmente diversas realidades laborales de Melilla dispuestas a acoger a jóvenes en periodo de prueba, un aspecto de la formación enormemente valioso y nada fácil de encontrar. Tras las llamadas telefónicas, la firma de un convenio (incluso la burocracia tiene su peso necesario) y las gestiones con nuestra sede de Málaga —que se ha encargado, por ejemplo, de la cobertura del seguro para los chicos—, hemos logrado ubicar a 10 personas en unas 6-7 empresas y entidades concretas.
Entre otras cosas, también hemos tenido que organizarnos con la vestimenta, ya que a menudo se requiere un vestuario bastante formal. Así que fuimos un par de veces a probarnos y comprar lo necesario: pantalones, camisetas, calzado… e incluso nos divertimos como si se tratara de un pequeño desfile de moda. Pero todo forma parte del proceso formativo.
Posteriormente, Sheila se ha encargado de acompañar a cada uno a su puesto de trabajo, entregándoles su credencial con el nombre y dándoles las últimas recomendaciones.
Ahora mismo, cada uno de ellos está inmerso en su periodo de prácticas, de unas 30 horas de duración. Inmediatamente después, volveremos a la carga con un nuevo curso más profundo, centrado en la gestión de las relaciones interpersonales en el entorno laboral.
¡Mucho ánimo y buen trabajo, chicos!

